Shemale Game
Simulador de nicho con un editor de personajes inusualmente completo para un título gratuito.
Nuestro veredicto
Puntos fuertes
- Editor de personajes muy completo para ser gratuito
- Animaciones correctas
- Sin tarjeta bancaria
Puntos débiles
- Pocos escenarios
- Sin VR
Shemale Game es un simulador 3D dedicado a los personajes trans, un registro que los simuladores generalistas tratan como categoría secundaria y que aquí es el tema principal. El título destaca menos por su conjunto de escenarios, que sigue siendo estrecho, que por la profundidad de su editor de personajes y por la presencia de un modo multijugador, dos cosas poco habituales en este nivel de oferta.
Una palabra sobre el término
El nombre del juego retoma una contracción de origen inglés, muy usada como etiqueta de categoría en la industria del entretenimiento para adultos y como término de búsqueda. Fuera de ese contexto, buena parte de las personas a las que designa lo considera peyorativo y prefiere "trans" o "transgénero".
Usamos aquí el nombre del juego porque es aquel con el que se distribuye.
La precisión no es decorativa: tiene una consecuencia práctica en un título que incluye modo multijugador. Los intercambios con otros jugadores funcionan mejor cuando la cuestión de cómo quiere ser tratada cada persona se resuelve desde el principio, y el juego no prevé nada para automatizarlo.
Qué propone el juego
Los personajes centrales son personajes trans, de proporciones deliberadamente exageradas, según la convención gráfica del género. El jugador encarna un avatar que pertenece por defecto a esa categoría, pero el título admite otras configuraciones: se puede jugar con un personaje masculino o femenino, siendo la constante los personajes que aparecen.
El juego no segmenta a su público por orientación.
Eso lo distingue de buena parte de los simuladores de nicho, casi siempre construidos alrededor de un único perfil de jugador. Aquí la personalización llega temprano y cubre tanto el avatar como los acompañantes, lo que deja varias maneras de entrar al título sin cambiar nunca de juego.
El editor de personajes
Es la verdadera virtud del título y el motivo principal por el que todavía aguanta la comparación. Los ajustes cubren la morfología, las proporciones, el tono de piel, el peinado y el conjunto de los atributos físicos, con un nivel de detalle que suele encontrarse en producciones bastante más pesadas.
Hay, eso sí, un punto de atención.
Según las decisiones tomadas al inicio de la partida, el personaje puede asignarse automáticamente en vez de componerse con libertad. Conviene entender el encadenado de las primeras pantallas antes de confirmar; si no, hay que empezar de nuevo para obtener el resultado deseado. Esto no está documentado dentro del juego, y es justo el tipo de fricción que cuesta una primera sesión.
La relación entre juego y contenido para adultos
El género se reparte en tres familias, y ayuda saber a cuál se apunta antes de elegir un título. La primera equilibra un circuito de juego real, con misiones y objetos que recolectar, y escenas que llegan como hitos. La segunda reduce el contenido para adultos a un toque de ambiente sobre un juego por lo demás convencional. La tercera hace lo contrario y conserva del juego apenas lo indispensable.
Este título se sitúa en la primera familia, del lado del equilibrio.
En concreto hay una progresión que seguir, objetivos que cumplir y entornos que recorrer, y las escenas se insertan como recompensa. Para quien viene del videojuego comercial, es la fórmula más legible. Para quien busca acceso directo al contenido, impone un rodeo.
Los escenarios, principal límite
El conjunto de entornos es reducido, y es el reproche más claro que se le puede hacer al título. Los universos propuestos pertenecen a la fantasía, con los reinos y palacios que eso implica, y resultan agradables; simplemente no son suficientes para sostener sesiones largas y repetidas.
Se agotan antes que las opciones de personalización.
El desequilibrio se ve: se pueden armar decenas de personajes distintos y después moverlos por un número restringido de lugares. Las animaciones, por su parte, son correctas sin ser notables, y cumplen su función sin despegarse de la media del género.
La comparación más elocuente es con un simulador generalista.
Un título como el juego de simulación sexual apoya casi todo su argumento en el volumen: muchos escenarios, muchas situaciones, un editor correcto. Este hace el arbitraje inverso y concentra el esfuerzo en la creación de personajes. Según lo que busques, cualquiera de las dos decisiones se defiende, pero conviene saber cuál estás tomando antes de registrarte, porque los dos títulos no decepcionan en el mismo lugar.
El modo multijugador
El título permite jugar con otras personas conectadas, algo que sigue siendo raro en un simulador de nicho. Las sesiones pueden formarse con jugadores desconocidos u organizarse entre personas que ya se conocen.
Es ese modo el que más cambia la naturaleza del ejercicio.
Un simulador individual se juzga por su catálogo y por su editor; uno multijugador se juzga además por lo que los demás hacen con él. Eso vale para lo mejor y para lo peor, y supone aceptar una parte de imprevisto que los títulos individuales no tienen. Conviene señalar que no hay modo de realidad virtual: el juego se juega en pantalla, en PC.
¿Vale la pena probarlo?
Sí, si el registro es el que buscas y si la personalización te importa más que la variedad de escenarios. El editor está por encima de lo que ofrece la mayoría de los títulos comparables, y el modo multijugador aporta una dimensión que pocos simuladores de nicho tienen.
No, si quieres muchos entornos, una progresión larga o un modo de realidad virtual. En esos tres puntos el título se queda corto, y el conjunto de escenarios no alcanza para llenar sesiones largas y repetidas.
¿Se puede jugar con otras personas?
Sí. El título ofrece partidas con otros jugadores conectados, formadas al azar de las conexiones u organizadas de antemano entre jugadores que se conocen.
¿Qué se puede personalizar?
La morfología, las proporciones, el tono de piel, el peinado y los atributos físicos, tanto para tu avatar como para los personajes que aparecen. Según tus decisiones iniciales, el personaje también puede asignarse de forma automática.
¿Hace falta una orientación concreta para jugar?
No. El juego admite varias configuraciones de avatar, masculina, femenina o trans, y no restringe el acceso a ningún perfil de jugador.
¿Hay modo de realidad virtual?
No. El juego se juega en pantalla, en PC, sin compatibilidad con casco.
¿Cuántos escenarios hay?
Pocos, y ese es el principal límite del título. Los entornos pertenecen a la fantasía y están cuidados, pero su número restringido contrasta con la riqueza del editor de personajes.
Preguntas frecuentes
¿Qué nota obtiene Shemale Game?
Shemale Game obtiene 7.3 sobre 10, calculada a partir de cuatro criterios ponderados: gráficos 7.5, jugabilidad 7.2, contenido 7.3, usabilidad 7.1.
¿En qué plataformas funciona Shemale Game?
Shemale Game funciona en PC.
¿Shemale Game es compatible con gafas VR?
No, Shemale Game no ofrece modo de realidad virtual.